viernes, 20 de noviembre de 2009

V FERIA DEL LIBRO DE CARACAS

Aún estoy sorprendido de la impresión tan grata que me ha dejado la Feria del Libro que se lleva a cabo en el Parque Los Caobos de Caracas en su quinta versión. El parque repleto de gente de todas las edades, stands por todas partes con libros nuevos y usados, maravillosos, de todos los temas, a precios muy bajos, carpa de cine, conciertos, recitales, talleres literarios, foros, danzas del país invitado este año -la hermana Républica de Bolivia-, lo que se dice toda una fiesta de las letras, de las manifestaciones artísticas, en este parque de árboles enormes en la capital.
La Feria Internacional del Libro de Venezuela o FILVEN es un proyecto que se celebra en todo el país y que comienza cada año en el mes de septiembre recorriendo las capitales de los diferentes estados y también otros municipios, este año en particular ha llegado a más de 150 parroquias en donde la lectura se ha mostrado en franca comunión con la la avidez de conocimiento de los pueblos, por eso algunos hablan de la fiesta del conocimiento. En la capital la feria comenzó el día 13 de noviembre y se extenderá hasta el 22. En este evento participan más de 100 casas editoriales de diferentes países, entre ellas: Monte Ávila y El perro y la rana, de Venezuela; Siglo XXI de Argentina; Txalaparta de España. ...

jueves, 19 de noviembre de 2009

FRAGMENTO DE ANIMAL TROPICAL

Comenzó a hacer más frío y fuimos hasta el auto a buscar las chaquetas. Entre nosotros dos flotaba un tufillo melancólico. Indefinido y gris, pero melancólico. Era inevitable. Tratamos de olvidarlo bailando, hablando con algunos amigos, riéndonos, pero sobre nosotros volaba -silencioso- el ángel de la tristeza. Nos pusimos las chaquetas, cerramos el auto y regresamos por un sendero en el bosque. Había mucho silencio y tranquilidad. De pronto Agneta me tomó de la mano, la apretó fuerte y me detuvo. Mirándome a los ojos me dijo:
-No te vayas.
-¿Qué tú dices?
-Que no regreses.
-Ah, Agnes, tú no sabes lo que dices.
-Podemos casarnos. Mañana.
--No, no, no. Ni lo sueñes.
-Ehhh..., de ese modo ya estarías legal. Te dan la ciudadanía.
-Te dije que no.
-¿Por qué no?
-Eso no está en mis planes.
-No tienes planes. No te gusta planear ni esperar nada.
-No compliques las cosas. No quiero vivir aquí.
-¿Por el idioma?
-Por todo.
-¿Por mí también?
Y se le salieron las lágrimas.
-Ey, un momento. Nada de llanto ni lagrimitas ni drama. Las cuentas están claras entre nosotros, así que nada de caprichos.
-Habla más despacio, por favor. No entiendo.
-Que no llores. Nada de lágrimas.
-¡Eres un animal y un...!
-¿Un qué?
-Un estúpido. ¡Eres un estúpido!
Habíamos alzado la voz. Me soltó de la mano y salió hacia la pista de baile. Fui detrás de ella. Lentamente. Y con la mente en blanco. Yo lo tenía todo claro desde el principio. ¿Quedarme en Suecia? ¡Ni a jodía! Entonces se me alumbró un bombillito. Me le acerqué:
-Vámonos a Cuba.
-Ya lo he pensado. Es imposible.
-¿Por qué imposible?
-No tendría trabajo. Aquí sería bueno para los dos.
-Aquí no me puedo quedar porque me muero como un pajarito en una jaula.
Estuvimos en un rato en silencio. Uno junto al otro. La orquesta tocaba un son.
-Mejor no hablamos más de este asunto, Agnes. No merece la pena.
-Bien.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

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Animal Tropical es una novela publicada en el 2000 por la editorial Anagrama de España y escrita por el cubano Pedro Juán Gutiérrez. El mismo año de su publicación recibió el Premio Alfonso García Ramos en España. Ésta es una historia suis generis por su lenguaje crudo de erotismo sórdido. Es un lenguaje porno. La novela tiene un argumento que puede atrapar a cualquier lector si bien éste debe primero acostumbrarse a las descripciones minuciosas de los encuentros sexuales entre Pedro Juán y sus dos amantes, notoriamente violentos cuando se trata de Gloria, su vecina. Es curioso que el protagonista de estas aventuras tenga el mismo nombre del autor de la obra, aunque no podríamos asegurar que sea una novela autobiográfica. A medida que leemos el libro nos va quedando claro el por qué del título y en un momento dado el personaje de Pedro Juán se autodenomina como "un animal tropical".
La violencia en esta historia está presente de varias maneras en una realidad irascible que se desarrolla principalmente en el centro de una ciudad latinoamericana. Los habitantes de los centros de estas ciudades tienen unas características especiales porque ellos son actores o testigos de un mundo y de un submundo donde casi todo puede suceder. Para aquellos que piensan que todo lo que se muestra en esta historia como las jineteras, los edificios deteriorados, la escacez y la desventura de la vida, son producto de la Revolución, les digo que son muchos los que creen que ésa ha sido la intención del autor, pero que también muchos lectores podemos acercarnos a esta novela con la convicción de que las causas de la degradación allí presentes son otras. No olvidemos el cruel embargo económico impuesto por el Norte agresivo ni la época en la cual se redactó la novela en lo más grave de la crisis del llamado período especial. La realidad de las letras es la realidad de los hombres y en cualquier parte puede llegar a ser descarnada. Esta historia tiene un "algo" distinto frente a la desilusión de la mayoría de las demás historias de esta saga de autores contemporáneos y es que tiene un final felíz y una cierta sensación de optimismo y de alegría que compite con la desesperanza que parecen vivir sus personajes principales.
La oralidad de la novela es sumamente vivaz en las discusiones entre Gloria y Pedro Juán. La narración es hecha todo el tiempo en una primera persona que nos ofrece un matiz más bien periodístico, incluso histórico. La obra es lineal. El amor está siempre presente y triunfa, también el ritual santero en el cual Pedro Juán cree. Changó, Ochún, Orula, Elegguá y Yemayá, antiguos dioses africanos, se confunden con las descripciones de sueños en la noche, de visiones y de augurios.
Se da en esta obra una contraposición cultural entre las dos amantes de Pedro Juán, Gloria y Agneta. La primera es Cuba, extrovertida, caótica en su latinoamericanidad profundamente picaresca y tropical; la segunda es Suecia y ese mundo nórdico tan ordenado, tal pulcro y parco, pero donde la muerte ronda en la forma del suicidio del esposo de una de las amigas de Agneta, al igual que en otras alusiones más.
Las descripciones de la ciudad de la Habana y de otros paisajes son detalladas. Finalmente, digamos que algunas frases expresadas como unas sentencias a lo largo de la novela nos hacen reflexionar, tales como: "Cuando uno no sabe qué decir, es mejor callar" o " La realidad no está obligada a ser convincente".

ANIMAL TROPICAL

Pedro Juán es un escritor de cincuenta años que vive en un apartamento de Centro Habana desde el cual se divisa el malecón, él quiere comenzar a escribir una novela sobre Gloria, su amante y vecina que vive en el piso de abajo y con la cual sostiene una relación muy singular, ya que ella es una jinetera que dice compartir su cuerpo más no sus sentimientos. Ella quiere sentar cabeza, casarse con Pedro Juán y darle hijos, pero él no se ha decidido a aceptar este tipo de compromiso cuando comienza la narración. Pedro Juán tiene también una amiga sueca -Agneta- con quien se comunica por teléfono, ella es coordinadora de seminarios y lo invita a Estocolmo en donde los dos conviven durante algún tiempo, lo cual da pie al escritor para pensar en escribir también un libro acerca de su relación con ella. Agneta le propone a Pedro Juán quedarse juntos, pero él prefiere regresar a Cuba. Una vez allí, Pedro Juán por fin se decide a mudarse con Gloria y ambos se van a vivir a una pequeña finca en las afueras de la ciudad.

sábado, 14 de noviembre de 2009

FRAGMENTO DE LA OBRA

Me quedé en su casa durante los días siguientes para cuidarla y acompañarla en su estado. Fueron días muy difíciles. Rosario se hundía vertiginosamente en su depresión y de paso me arrastraba. Trataba de dejar infructruosamente la droga, en las noches me tocaba salir, presionado por su desesperación, a buscarle algo en las "ollas" más tenebrosas. Pero a la mañana siguiente volvía a llorar la culpa de su recaída, maldecía la vida que vivía y nuevamente juraba sus buenos propósitos.
-No sé qué será mejor, si morirme o quedarme así.
-No hables bobadas, Rosario.
-Es en serio, parcero, es una decisión muy difícil.
-Entonces quédate así.
Estaba seguro de que su angustia no se debía exclusivamente a la droga. Fueron las circunstancias que la llevaron a ella, las que precisamente sumergieron a Rosario en el fondo de lo que ya se había llenado. La droga fue el último recurso para paliar el daño que la vida le había hecho, la cerca falsa que uno construye al borde del abismo.
-Tiene que haber una salida -de decía yo-. La famosa luz al final del túnel.
-Es lo mismo.
-No te entiendo, Rosario.
-Que la famosa luz no alumbra nada nuevo, nada distinto a lo que había al entrar al túnel.
Va uno a ver y es cierto. No hay gran diferencia entre los paisajes de entrada y de salida. Entonces sólo queda la mentira como única motivación para vivir.
-Si el túnel es largo como el tuyo, podés entrar con lluvia y salir con sol, eso sí se puede.
-¿Y a mí quién me garantiza, parcero, que no vuelve a llover ?.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

ROSARIO TIJERAS


Rosario es una pandillera salida de las comunas de Medellín que vive en un lujoso apartamento pagado por narcotraficantes a quienes vende su cuerpo. Ella es amante de Emilio, un joven de clase alta cuyo mejor amigo -Antonio- la ama profundamente en silencio durante la mayor parte de la novela. La historia es contada por Antonio desde el hospital en donde Rosario se debate entre la vida y la muerte después de recibir varios disparos a quemarropa.


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Esta novela escrita por Jorge Franco Ramos fue publicada por la Editorial Plaza & Janés en 1999. Es una de las mejores historias que he leído y he escuchado muy buenos comentarios sobre ella de parte de otros lectores. Es una novela que se devora página a página porque se disfruta plenamente y uno desea conocer el final. Vi la película antes de hacer la lectura y no pude dejar de asociar los rostros de Flora Martínez y de Manolo Carmona con las imágenes que el libro me ofrecía cuando hablaba de Rosario y de Emilio. La novela no es exactamente igual a la película, pero sí muy parecida. En la película la violencia es un poco más explícita que en el libro, seguramente por que ello dinamiza la trama y es lo que el público generalmente quiere ver.

Estoy seguro de que muchos de los que lleguen a leer estas líneas han tenido contacto con esta historia. Rosario Tijeras es más una novela de amor que una novela sobre la violencia, en ella no siempre se describe  la acción de matar - aunque se sabe que está ahí- y no hay predominio de la anécdota sobre el hecho estético. Es otra forma de expresar los hechos violentos de una sociedad demasiado acostumbrada a ellos y que ha vivido inmersa en toda una cultura de la violencia.

En Rosario Tijeras los sucesos que describen la violencia urbana están permanentemente matizados o neutralizados por las evocaciones poéticas del amor que el narrador profesa por la protagonista. El lenguaje es de ensoñación como es lo propio de un personaje enamorado, culto, de una elevada posición social, quien ve la sordidez de la ciudad a través de Rosario, a quien él trata de justificar en muchas ocasiones. Antonio es tímido en mostrar muchos aspectos del sicariato y esto es muy distinto a lo que podemos leer en la Virgen de los Sicarios, en donde la violencia es descrita con todos los detalles. Aquí, Rosario representa esa violencia, ella es parecida a la ciudad que habita y su sobrenombre de "Tijeras" reemplaza a un apellido desconocido para los lectores, lo cual es una forma de contraposición frente al abolengo social.

Rosario es un personaje mítico, un ídolo de las comunas, una figura femenina que maneja roles tradicionalmente atribuídos a lo masculino, su lenguaje es agresivo y ha perdido la ternura.

La ciudad aparece humanizada ante los ojos del narrador que exalta su belleza e intenta justificarla  cuando dice que son sus habitantes y no ella como tal quienes generan la maldad. Antonio es un narrador verosímil, el lector se cree totalmente la historia y llega a conocer a Rosario por medio de lo que él cuenta de ella, pero sólo la conoce fragmentariamente sin terminar de comprenderla bien.

Rosario Tijeras es otra historia contemporánea impregnada de esa terrible sensación de desesperanza latinoamericana presente en las últimas décadas, ella se ve atrapada en un círculo vicioso, no encuentra la salida. Su personaje es objeto de deseo amoroso por parte de Antonio, Emilio y Ferney (quien es su amante sicario) , pero también de un deseo que sigue la lógica del consumo -los narcotraficantes que la utilizan-. Ella no es solamente mostrada desde su aspecto de sicaria sino también como alguien que siente y padece y ese sufrimiento sólo acaba  en el momento en que muere desangrada en el hospital.